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IV
REUNIÓN CIENTÍFICA PARA ALUMNOS DE EEMM â?oCÁCERES 2000â?
Conferencia
inaugural
María TERESA CUEVAS GONZÁLEZ-NICOLÁS

Área
de Patogenia Viral..
Centro
Nacional de Biología Fundamental
Instituto
de Salud Carlos III. Madrid.
EL
SIDA EN EL AA'O 2000
El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), es el agente que causa
el sida. El primer caso documentado de sida es del año 1.959, en una
muestra de sangre procedente de África central. Desde que fue aislado
en 1.983, se ha realizado un enorme esfuerzo en la investigación de este
virus, con el fin de detener una pandemia que supone el mayor problema
de salud pública en los países desarrollados y amenaza la supervivencia
de determinados países en vías de desarrollo.
A pesar de los enormes
esfuerzos que se están realizando en la investigación y lucha contra
la enfermedad, aún no se dispone de un tratamiento eficaz, ni de una
vacuna que evite la infección, en una enfermedad en la que se estiman
seis millones de nuevos afectados al año, y que desde su origen hasta
finales del año pasado ostenta la terrible cifra de 16,3 millones de
muertes por su causa.
De
los países europeos, es España quien presenta el mayor numero de personas
afectadas. Si bien, hay que aclarar que no todas las personas infectadas
con el virus, tienen sida, ya que realmente sida es la fase final de
la enfermedad, cuando el sistema inmune está tan deteriorado, que cualquier
otra enfermedad o infección puede producir la muerte del paciente.
Â?Cómo
es el virus del sida?
El
virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), tiene forma esférica, con
un diámetro aproximado de 80 a 110 nm. Está compuesto por tres capas,
la más interna o nucleocápside, que contiene el material genético y
las enzimas víricas, después está la cápside, y finalmente la membrana
externa. Entre estas dos últimas se encuentra la matriz. Realmente
la membrana externa procede de la célula hospedadora, y en ella se
encuentran insertadas las glicoproteínas, denominados gp120 que le
servirán para unirse a la célula diana.
El
genoma viral
El
VIH pertenece a la familia de los Retrovirus, ya que su material genético
está compuesto por dos copias de ARN lineal, que será copiado a ADN
bicatenario, y de este modo se integrará en el ADN de la célula hospedadora,
lo que le permitirá, por un lado escapar del sistema inmune y por otro,
emplear la maquinaria de replicación de la célula y así, poder multiplicarse.
El tamaño de este genoma es de aproximadamente 9 kilobases, a ambos
lados se encuentran unas secuencias repetidas que se llaman LTR (Long
terminal repeat), y entre éstas están los 9 genes, 3 estructurales
y 6 accesorios o reguladores. Los tres estructurales son Gag,
que dará lugar a las proteínas de la matriz, cápside y nucleocápside, Pol del
que se obtienen las enzimas víricas, proteasa, integrasa y transcriptasa
inversa, y por último Env, del que se formarán las proteínas
de unión a la célula huésped. Los genes accesorios son Tat, Rev, Vif,
Vpu, Vpr y Nef, éstos tienen diferentes funciones, como lograr una
mayor eficacia en la replicación, atenuar la virulencia (Nef), etc.
El
ciclo viral
El
virus tiene distintas dianas celulares, es decir, puede infectar no
sólo a linfocitos, sino a macrófagos, células de glía, etc. El primer
paso se produce cuando el virus interacciona mediante la glicoproteína
gp120 con el receptor de la célula diana, se produce entonces la fusión
de ambas membranas, quedando la gp120 en la superficie de la célula.
Una vez dentro, se libera el ARN vírico al citoplasma celular, donde
por acción de la transcriptasa inversa, se copiará a ADN bicatenario,
que migrará al núcleo, y gracias a la integrasa se incorporará al genoma
celular. A esta
forma viral se denomina provirus, pudiendo permanecer de este modo,
durante mucho tiempo. Cuando se replica el ADN celular, también lo
hace el del virus, que después se transcribe a ARN. Así tendremos,
por un lado, ARN viral, y por otro lado ARN mensajero, que se traducirá
a proteínas o mejor dicho a precursores proteicos. Estos precursores
por la actividad de la proteasa pasarán a proteínas propiamente dichas,
para entenderlo mejor, si se traduce Gag, la proteasa actuará a modo
de "tijeras", y cortará obteniendo las proteínas de la matriz,
de la cápside y de la nucleocápside. Una vez obtenidos todos los elementos
que componen las nuevas partículas virales, éstas se ensamblan y salen
de la célula, empleando la membrana celular como su propia membrana.
Dinámica
y variabilidad viral
Como
hemos comentado anteriormente el virus se puede replicar de forma activa.
Se ha calculado que en una persona infectada la tasa de producción
de nuevas partículas virales es de 10,3xl09, estos nuevos
virus afectarán a otras células, de las que saldrá la nueva generación
viral. Este proceso ocurre cada 2,6 días. Por otro lado los virus también
pueden afectar a linfocitos u otras células y permanecer en estado
de latencia (lo que se llaman reservorios virales), aunque decir esto
no es del todo correcto, ya que, aunque a ritmo muy lento, el virus
se sigue replicando.
Todo
esto hace que el virus sea extremadamente variable, a lo que también
contribuye la acción de la transcriptasa inversa, ya que al copiar
el ARN viral a ADN, comete errores, con una tasa de 0,3-3,5xl0-5.
Por todo ello, la población viral dentro de un mismo organismo no es
homogénea, si no que existen diferencias en su genoma. A estos
organismos diferentes se les llama cuasiespecies. Uno de los problemas
que plantean estas cuasiespecies, es que el sistema inmune produce
anticuerpos específicos frente determinadas cuasiespecies, no frente
a todas.
Por
otro lado, existen dos tipos de virus de la inmunodeficiencia humana
que producen sida, el VIH-1 y el VIH-2. dentro del primero hay diferentes
grupos el M, N y O. Dentro del grupo M, hay diferentes subtipos del
A al K. En el
VIH-2, los subtipos van del A al
F.
Otro
proceso a tener en cuenta, es el fenómeno de recombinación. Se puede
producir cuando un individuo está infectado por dos virus distintos.
En Kaliningrado, por ejemplo, entre los drogadictos predomina la forma
recombinante A/B.
Historia
natural de la enfermedad
Al inicio de la infección se produce una reducción en el número de linfocitos,
que continúa de forma progresiva. Al mismo tiempo que se produce un aumento
rápido en el número de copias de ARN viral en el plasma del paciente,
que posteriormente desciende. El paciente no presenta ningún síntoma,
o si acaso, está en un estado similar a la gripe, con cansancio, ligera
fiebre, etc. La duración de este periodo asintomático varía de unos pacientes
a otros pero puede llegar a alcanzar aproximadamente los 10 años, durante
los cuales el paciente, sin conocer su enfermedad, puede contagiar a
otras personas. El sistema inmune va deteriorándose cada vez más, y empiezan
a aparecer infecciones oportunistas, como las producidas por Herpes zoster,
Candida. También se pueden dar neuropatías, y en algunas ocasiones cáncer,
como el sarcoma de Kapposi, el enfermo pierde mucho peso, a lo que se
llama caquexia, y finalmente fallece.
Origen
del sida
Tanto
el VIH-1 como el VIH-2 están relacionados con virus procedentes de
primates de origen Africano. Hasta ahora se conocen 18 tipos de virus
diferentes que afectan a los primates, si bien, a pesar de su similitud
en la estructura con el virus del sida, no se ha observado que estos
animales en libertad desarrollen la enfermedad, por lo que se acepta
que podrían actuar como reservorio natural para el virus. En comparativos
del material genético de estos virus y el del sida, se ha encontrado
una gran similitud. El VIH-1 es muy parecido al virus de la inmunodeficiencia
simia VIS, procedente de chimpancés, mientras que el VIH-2 se asemeja
más al VIS de macacos.
Desde
este núcleo central en Africa, la epidemia se habría ido transmitiendo
por diferentes vías. Por contacto con la sangre de estos animales,
tanto en cacerías, como al comerla. Son zonas donde ha habido muchas
guerras, con constantes movimientos de población. Desde otros países,
en estas zonas ha habido colonias militares, se han hecho safaris,
y han acudido voluntarios en misiones humanitarias, etc. También en
esta zona se han realizado campañas de vacunación, sin contar a veces
con suficientes condiciones higiénicas, fomentando la propagación de
la enfermedad. Hay que reseñar, que de estos países se obtuvieron muestras
para la producción de hemoderivados, que se emplearon, sin ningún tipo
de control, en las transfusiones sanguíneas. De estas personas que
estuvieron en estos países, al volver a sus residencias habituales,
fueron propagando la enfermedad hasta llegar al momento actual.
Tratamiento
de la enfermedad
Actualmente
no hay ningún tratamiento eficaz que consiga erradicar la enfermedad.
Lo que se está logrando es aumentar el tiempo en que el paciente permanece
asintomático, por lo que a la larga se disminuye el número de muertes,
ya que se prolonga la vida y calidad de vida de los enfermos.
Tratamiento farmacológico
Hasta ahora se están empleando dos tipos de medicamentos que actúan
inhibiendo la actividad de las dos enzimas virales. Por un lado están
los inhibidores de la transcriptasa inversa. El más conocido es el AZT,
ya que fue el primero que se utilizó en el tratamiento del sida. A éste
le han seguido muchos otros como el ddI, ddC, Nevirapina, etc.
Los
otros fármacos son los inhibidores de la proteasa, entre los que se
encuentran el Saquinavir, Indinavir, Ritonavir, etc. Estos últimos
presentan el problema de tener muchos efectos secundarios, principalmente
alteraciones metabólicas.
Actualmente
el tratamiento se basa en la combinación de estos dos tipos de medicamentos,
en un intento de atacar al virus en distintos frentes, y lograr una
mayor reducción en la carga viral. A esta combinación formada, normalmente,
por dos inhibidores de la transcriptasa inversa y un inhibidor de la
proteasa se le llamó terapia antirretroviral de alta eficacia (en inglés
HAART).
A los problemas de los efectos secundarios y del elevado precio de estos
medicamentos, hay que sumar la complejidad de los regímenes terapéuticos.
El paciente debe tomar gran cantidad de pastillas diariamente, a las
que hay que sumar los antibióticos u otros medicamentos para tratar las
posibles infecciones oportunistas. Esto hace que muchos pacientes no
cumplan con las pautas marcadas, lo que se está denominando falta de
adherencia terapéutica, cuyo resultado es la total ineficacia de los
tratamientos.
Además,
tal y como se señalaba anteriormente, el virus con todas sus variables
genéticas, bajo la presión de estos fármacos y más si no se cumple
con los tratamientos, hace que se seleccionarán aquellas cepas que
puedan vivir a pesar del medicamento.
Ya se han descrito casos de transmisión de cepas resistentes de un individuo
tratado a otro no tratado y sobre este último estos medicamentos, que
nunca ha tomado, ya no son eficaces. Por eso es necesario la realización
de test o pruebas que determinen la presencia de resistencias en el genoma
viral, tanto antes del tratamiento como durante el mismo. Una de estas
técnicas es la secuenciación que nos permite conocer la composición del
material genético del virus. De este modo, si por ejemplo un paciente
está tomando Saquinavir, y se analiza los aminoácidos que componen la
proteasa, si se produce un cambio en el aminoácido en posición 90, de
leucina a metionina, la eficacia del medicamento se verá seriamente reducida.
Desarrollo de vacunas
Hasta
ahora no se han logrado vacunas que eviten la infección por el VIH.
Se han realizado ensayos empleando virus atenuados, virus completos
inactivados, subunidades del virus, tanto naturales como recombinantes
y péptidos sintéticos.
El
principal problema para el desarrollo de una vacuna, está en el propio
virus, ya que presenta una alta variabilidad genética, se escapa del
sistema inmunitario cuando se integra en el núcleo celular y además
afecta a las células clave en la respuesta inmunológica. Otro de los
problemas, es que no existe un modelo animal experimental adecuado,
que desarrolle la enfermedad de forma similar al hombre. Unicamente
se ha observado el desarrollo de la enfermedad parecida al sida en
macacos, y más recientemente en babuinos. Algunos experimentos se han
realizado en chimpancés, pero al ser una especie protegida estos ensayos
están limitados.
Por
otro lado existe el problema ético de probar estas vacunas en voluntarios
sanos, ya que se han dado casos de contagio en algunos ensayos.
Finalmente,
y como siempre, están los problemas económicos, ya que por ahora se
ha invertido muchísimo dinero y aún no se han conseguido buenos resultados.
Conclusiones:
El sida en el año 2.000
Aunque
no hay un tratamiento eficaz se están desarrollando nuevos fármacos,
concretamente un inhibidor de la integrasa y un inhibidor de la fusión
del virus con la célula, además de nuevos inhibidores de la proteasa
y de la transcriptasa inversa. Esperemos que pronto estén a disposición
de los enfermos.
Se
encuentran en ensayos clínicos nuevas vacunas, pero actualmente, ha
cobrado interés el desarrollo de vacunas terapéuticas, que son diferentes
a las profilácticas, es decir, las que evitan la infección. Estas vacunas
terapéuticas, se administran a personas ya infectadas, principalmente
a las que se ha tratado con terapia antirretroviral de alta eficacia
y que por ello tienen cargas virales bajas, y al haber poco virus,
su sistema inmune no produce anticuerpos. Con estas vacunas, que constan
por ejemplo, de parte de la glicoproteína gp120, se está consiguiendo
que aumente o mejore la respuesta inmune.
También
se ha avanzado mucho en la prevención del contagio vertical, es decir,
de la madre al hijo. Para ello cuando la mujer está embarazado se le
administra un medicamento, el más empleado es el AZT, el parto se practica
por cesárea, para evitar cualquier contacto con la sangre materna y
posteriormente se alimenta al niño con lactancia artificial, ya que
la leche materna también puede contagiar al pequeño.
Una
nueva línea de investigación es el estudio de correceptores. Inicialmente
se pensó que la gp120 interaccionaba con el receptor CD4 de las células,
principalmente los linfocitos, pero se ha comprobado que también puede
interaccionar con otros, a los que se llama correceptores. Los más
estudiados son el CXCR4 y el CCR5. Cuando un virus utiliza, o se une
al CXCR4, se facilita la formación de sincitios, es decir, se producen
agrupaciones de linfocitos, de modo que, rodeados por una membrana
externa quedan los núcleos de distintos linfocitos, estén o no infectados,
con lo cual, este tipo de virus es mucho más patógeno.
También
se ha demostrado que en algunos casos en los que el correceptor CCR5
presenta una deleción, llamada D32,
la persona no se infecta, o la progresión de la enfermedad es más lenta,
ya que al virus le cuesta o no puede entrar en la célula.
Hay que tener en cuenta
que esto es posible en los países desarrollados. En países subdesarrollados
africanos o asiáticos, que se han convertido en paraísos sexuales, no
tienen infraestructura sanitaria, y que no pueden acceder a estos fármacos
tan caros, ni se les pueden practicar cesáreas a las embarazadas, el
número de casos de sida aumenta en proporciones alarmantes, y con ello
los casos de muerte por esta enfermedad. Hay países en Africa, donde
es más fácil morir de sida que de hambre, y donde el 25% de la población
está infectada. El ayudar a estos países es responsabilidad de los países
desarrollados, es decir, de todos nosotros.
Concluyendo, por ahora la única forma para evitar la infección, es prevenirla
y por ello, hay que utilizar el preservativo ya que es el único método
válido para evitar el contagio por VIH. Se utilizan técnicas para comprobar
que la sangre que se emplea en las transfusiones esté libre del virus
del sida. También se están realizando campañas para evitar que se compartan
jeringuillas. Cambiando las jeringuillas usadas por nuevas. De este modo
se está consiguiendo disminuir tanto el número de contagios por sida
como por hepatitis.
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